
Como en cualquier día de mi absurda e insulsa existencia me encuentro sentado en el sofá del piso donde vivo y comparto con tres compañeros más. Donde la ducha está rota, la lavadora pierde agua y no hay intimidad ni para ir al water. No me quejo, solo es que añoro esos días donde veía a quien quería y todo y todos estaban a un rato andando.
Me diréis “eso lo elegiste tú” y así es, pero ¿qué queréis? Me gusta soñar con que se puede tener todo en esta vida, tener a mi familia, a mis amigos, a mi chica y al trabajo que yo elija en la misma ciudad y no solo eso, sino que la ciudad la pueda elegir yo.
Pero como la vida no es rosa y no llueven billetes de 500 pues a joderse y a elegir. Dios como odio esa palabra “ELEGIR”, ¿cómo pueden obligarnos a nosotros? a humanos que decidimos desde que existimos que preferimos luchar y matarnos entre nosotros a follar como conejos y comer hasta reventar. O que preferimos congelarnos en la calle para beber hasta emborracharnos por no pagar 4 o 5 euros el cubata, que encima después pagamos cuando nos aburrimos en el botellón. No lo entiendo. Enserio que no entiendo como solo se nos permite elegir sin ayuda ni consejo sobre mil y un dilemas que casi siempre erramos. No aprendemos, y creo que nunca aprenderemos.
La verdadera vida es la vida que tuvimos en nuestra infancia, la mejor creo yo.
¿Sabéis? Como dice una estrofa de mi primera poesía (en conjunto con mi hermana):
Me gustaría seguir durmiendo para soñar.
Quiero aclarar que esto no es una carta de suicidio ni nada parecido, son solo pensamientos absurdos que tengo y que luego yo mismo me contradigo con otros pensamientos, pero hoy estoy melancólico y frustrado así que hoy toca esto.^^
Saludos desde Albacete